¿A quién le amarga un dulce? Pues a nadie. Todos tenemos un "mini-yo" goloso que se muere por los dulces: cañas de crema, palmeras, donuts, napolitanas, etc.
Desgraciadamente los que somos intolerantes a la lactosa no podemos tomarlos por norma general, pero nosotros también tenemos derecho a tomar dulces, así que una fácil solución es hacerlos nosotros mismos.
- INGREDIENTES
- una plancha de hojaldre marca "hacendado" (por norma general sienta bastante bien)
- 4 cucharadas de azúcar
- azúcar glasé
- un vaso de agua
- una tableta de chocolate de cobertura "Nestle" (tiene que ser el negro que no lleva lactosa)
- fideos de chocolate (opcional)
- RECETA
- La elaboración de esta receta es bastante sencilla ya que no tenemos que hacer la masa de hojaldre.
- Empezamos extendiendo la plancha de hojaldre y le ponemos un poco de azúcar glasé por toda su superficie (solo la cara donde pongamos el chocolate) y a continuación ponemos el chocolate de repostería como indica la foto.
- Una vez puesto el chocolate en el centro de la plancha cerramos por ambos lados, llevando los extremos hacia el centro.
- Ya con la plancha cerrada, la cortamos con un cuchillo bien afilado en porciones de unos 4-5 cm.
- Con el horno precalentado a 180ºC ponemos las porciones en la bandeja del horno sobre papel de horno para que no se peguen y horneamos durante 15 min para que se doren y suba el hojaldre.
- Mientras se hornean vamos a preparar jarabe. Para ello necesitamos poner a calentar en una sartén un vaso de agua con 4 cucharadas de azúcar (cucharadas soperas) y remover hasta que se haga un jarabe blanquecino.
Una vez horneadas las cubrimos con el jarabe con ayuda de una brocha y le echamos los fideos de chocolate que se quedarán pegados gracias al jarabe.
¡Un capuchino y tenemos la merienda perfecta!